Crónica: Dead Fest 2018

Y llegó la segunda edición del Dead Fest, amigos. Un festivalete que nació casi por sorpresa el año pasado con un cartel capitaneado por las bandas locales Marasme, Rageville o Hellfire Club entre otros y que, la verdad, funcionó bastante bien. Me dolió en el alma perderme la primera edición, por eso tenía esta entre ceja y ceja antes de saber nada sobre el cartel... y madre mía lo que nos esperaba. Para este 2018 decidieron dar un paso adelante a nivel de ambición y nivel, contando con dos bandas locales de primera fila como son Adipem Panda y los imprescindibles Golgotha, junto a dos bandas peninsulares como Fuzz Forward y El Altar del Holocausto y, a la cabeza del cartel, los suecos Långfinger, que cerraban su extensa gira española en la carpa de Sa Possessió. Además contábamos con la actuación de Ank'hara con su número de danza oriental que le aportaría el puntito especial al evento. 

El cartel llevaba meses anunciado al completo y había bastante expectación y curiosidad entre la peña isleña, que respondió con una buena entrada prácticamente desde la apertura de puertas. Había de todo, peña que pilotaba todo el cartel, gente que tenía curiosidad, peña de esa que se apunta a todo... yo, que soy una mezcla de todo eso... y finalmente el ambiente funcionó y lo pasamos de puta madre, como casi siempre en la isla. Estaba todo montado en la carpa de Sa Possessio, que ni se inmutó a pesar del fuerte viento que soplaba, sonó bien, el tema de luces estuvo muy currado... pues tío, todo bien. Eso sí, ahora falta comentar lo más importante, las actuaciones.

La primera banda en saltar al escenario eran los locales Adipem Panda, practicantes de un potente y técnico Metal progresivo de corte instrumental. La banda formada por Nofre Morell (al que había visto la noche anterior tocar con Nolo), Joan Bauzà, Victor Forès y Francesc Bonnín volvía a los escenarios tras año y medio (aproximadamente) de parón y lo hizo con las fuerzas renovadas, derrochando técnica y habilidad bajo un sonido buenísimo, potente y nítido, durante toda su actuación. No estaba seguro de cómo iba a ser la acústica del sitio, pues de Sa Possessió solo conocía el patio central y había leído algún comentario poco halagador sobre cómo sonaba la carpa en la que estábamos, pero desde los tres segundos de actuación de Adipem Panda el sonido fue inmejorable. Supongo que la clave, simplemente, es saber hacerlo sonar. Más allá de eso, los muchachos de Adipem Panda dedicaron su show a poner a prueba sus temas nuevos, la mayoría aún sin título, además de Vertigen, el corte que abre su EP debut. Los temas nuevos funcionaron bien y la banda fue entrando en calor poco a poco, estando algo paradetes al principio, acabando a un muy alto nivel y derrochando una capacidad técnica y unas habilidades envidiables a sus respectivos instrumentos.

Los siguientes en entrar eran los barceloneses Fuzz Forward, aquellos que me encandilaron cuando me puse a comentar su LP debut Out Of Nowhere. Su mezcla de Stoner y Grunge, con aires rifferos de Corrosion Of Conformity, esas voces a lo Alice In Chains y atmósferas del Doom primigenio de unos Pentagram (sin tener a un puto loco de cantante) me tienen enganchadísimo y era hora de ver cómo lo movían sobre el escenario. Y cumplieron de sobra con las expectativas, sin duda, los gruesos riffs de Edko Fuzz inundaron todo el polígono de Son Rossinyol e hicieron vibrar hasta el hipódromo de Son Pardo (que no veas las hostias sónicas que ha aguantado el pobre) y la sección rítmica formaba un ente sólido, sin fisuras. Eso sí, la voz de Juan se escuchaba un poco floja de volumen, sobre todo desde las primeras filas, lo cual deslució un poquito el que para mi es uno de los puntos fuertes de la banda. Pero nada grave, eh? a medida que avanzó el concierto pudimos disfrutar bien de la rasgada y sucia voz de un tipo elegante como es él. Abrieron con So Fed para seguir con el single Summertime Somersaults y mi tema favorito de ellos, Thorns In Tongue. La cosa iba funcionando y ellos se iban soltando y gustando. Según comentaron, era la primera vez que salían de su ciudad para presentar el disco y, la verdad, era difícil pedir un estreno mejor. El resto de temas del disco, que interpretaron al completo sin rellenar con covers ni nada por el estilo, fueron cayendo uno tras otro, Drained, Despairs, Torches... sonando bien, cada vez mejor, y encandilando a aquellos que tenemos algo de Grunge en nuestro corazoncito de acero. Con While They Corner, que es uno de sus temas estrella del disco, cerraron una muy buena actuación y dejaron un gran sabor de boca. Mención aparte merecen las fotos del bueno de Edko, que podéis ver en su página de Facebook y son cojonudas.

Pero lo que vino después, amigos... pfffff... maaadre mía. No dudo que para muchos eran los cabezas de cartel del evento, y es que en Mallorca somos muy de lo nuestro. Y, si lo nuestro es una de la bandas clave del Metal Extremo nacional, pues ya ni te cuento. Los jefes del Doom patrio, los putos Golgotha, salieron con la mente puesta en dar otra puta lección de cómo comerse un escenario y vaya que si lo hicieron. Bajo un juego de luces siniestras, Helpless, el tema que abre su nuevo EP, abrió el show con Amon (Pinxo) oculto bajo una capucha y un tenebroso atuendo como si fuera la jodida parca. Ya lo hizo en el Extreme Division Mallorca del pasado octubre, pero iba tan pedo que casi ni me di cuenta, lo repitió en el Dead Fest y la verdad es que mola que añadan elementos visuales a su propuesta, qué cojones. Siguieron con el tema título de su nuevo trabajo, Arise y un tema añejo, old school total, como Lake Of Memories de aquel estratosférico Melancholy. Yo me estaba dejando el cuello por dentro y por fuera mientras Golgotha expiraban actitud y tablas por cada uno de sus jodidos poros y se comían el escenario sin guarnición ni mostaza, que eso le mata el sabor a todo, coño. Un recuerdo para ese disco de 2005 titulado New Life, en el que puso las voces Dave Rotten de Avulsed, con el tema I Am Lost, que han rescatado en esta reunión de la banda, dejaba paso a Forgotten (cuyo riff inicial te obliga a reventarte las cervicales para que al día siguiente tengas la misma capacidad de movimiento que una farola) y Silence, ambos temas procedentes también de su nueva obra que interpretaron al completo. Antes del final del concierto rememoraron cómo, tres años y medio antes, se gestó la reunión de Golgotha. Todo fue por culpa de Helevorn, que invitaron a Amon y Vicente Paya (guitarra de la banda) a interpretar el seminal tema Lonely, cuando presentaron su genial trabajo Compassion Forlorn en la sala Es Gremi. A partir de ese momento la reunión de Golgotha fue tomando forma y, en el Dead Fest, se lo agradecieron invitando a Josep Brunet, voz de Helevorn, a ponerle voz a ese mítico tema, uno de los mejores jamás escritos en este país y no te consiento que me lo discutas. Fue un final apoteósico, con momento histórico incluido, para otro gran concierto de Golgotha. No podemos estar más contentos de que hayan vuelto, colega. Cada vez que se suben a las tablas dan una lección y nosotros, que los tenemos en casa, somos muy afortunados de poder verlo. ESO es reformar una banda como toca.

Sin tiempo ni para hacer el amago de cenar, era el momento de que Ank'hara, un grupo de bailarinas de danza oriental y tribal aderezado con Metal, diera el toque diferente al Dead Fest acompañadas, en esta ocasión especial, por Cristina Jiménez. Su número moló lo suyo, la verdad. Le dieron una atmósfera oscura e inquietante a sus coreografías en las que se fueron alternando, ya sea actuando todas a la vez, realizando números individuales, con diferentes objetos de atrezzo... y la verdad, no sé muy bien como valorar un número de este tipo (realmente de Metal tampoco, pero no me negaréis que lo disimulo bien) pero bueno, está claro, aunque tampoco tengas ni puta idea, que lo hicieron de puta madre. Lo que hacen tiene un mérito brutal e infravalorado, el trabajo que realizan Ank'hara sobre las tablas requiere de unas condiciones físicas y de coordinación enormes y, para que tenga éxito, también es necesario tener una presencia imponente sobre el escenario, algo de lo que van sobradas. Cada una de ellas se lució bien, transmitieron fuerza, poderío y elegancia y dejaron el pabellón bien alto. Ya había visto una actuación suya, también en Sa Possessio, hace un par de años, pero esta vez me gustó bastante más, se ha notado mucho todo el curro que hay detrás.

El festival iba encarando su recta final, el bebercio hacía mella en algunos y era hora de purificar nuestros pecados. El Altar del Holocausto, banda salmantina algo desconocida entre el público local, iba a bendecir el Dead Fest con una de sus poderosas homilías. Yo ya los vi en el pasado Resurrection Fest, me imaginaba lo que vendría y advertí a los escépticos ateos con un claro y conciso "os van a flipar". En procesión, desde el fondo del recinto, manos juntas y cabeza agachada, los encapuchados, con su formación al completo (ya comentaron en nuestra entrevista que, a veces, tienen que tocar sin uno de los guitarristas porque vive fuera de nuestro país y no siempre se puede cuadrar), iban a dar un concierto estratosférico. Con un juego de luces cuidado al milímetro, una genial presencia sobre el escenario más allá del rollo de ir enmascarados, y un sonido impecable, empezaron a repasar los temas de sus tres trabajos de estudio, -H E-, - S H ∃ - y su EP homónimo editado en Semana Santa hace un par de años. El público mallorquín, o al menos la peña que tenía cerca, estaba gozándolo bien y no era de extrañar, temas como (ojo a sus títulos) "Cuando los sacerdotes que llevan el arca del Señor de toda la tierra metan los pies en el agua, el río se dividirá en dos partes, y el agua que viene de arriba dejará de correr y se detendrá como formando un embalse" o "Eis Qui Sine Peccato Est Vestrum Primus In Illam Lapidem Mittat" envolvieron Sa Possessió de una atmósfera eclesiástica embaucadora, contrastada con los erráticos movimientos de melena de algún puto loco en primera fila (servidor...). El Altar del Holocausto se iban ganando a la peña con sus temas y lograron lo que no me esperaba... armar un jodido wall of death. En su estilo, la verdad, me encaja poco, aunque han conseguido adaptarlo para que les funcione bien. Pero es que además el público isleño es complicadete para según qué y muy ganados tienes que tenerlos, siendo una banda semi-desconocida, para que todo salga como toca (aún recuerdo esos dos wall of death fallidos en el concierto de Fostioner)... y lo hizo, tío. Hubo hostias como panes en lo que bautizamos como un "mosh pit cristiano" y que le dio más empaque al portentoso final, que llegó con mis dos cortes favoritos de la banda, como son "El Que Es Bueno, Es Libre Aún Cuando Sea Esclavo; El Que Es Malo, Es Esclavo Aunque Sea Rey" y Lucas I, 26-38, de - S H ∃ -, dos temas que llevo semanas escuchando en bucle, y, finalmente, Crvcis, que cerraba por todo lo alto una primera y muy exitosa homilía de El Altar del Holocausto en Palma. Lo dieron todo, lo transmitieron todo y dejaron a la peña entusiasmada con su sonido, su ambiente, sus personajes y toda esa aura mística que rodea a la banda. Sé de primera mano que se ganaron más de un fan y no me extraña. Ya sabía yo que os iban a molar...

Las fuerzas empezaban a flojear, más de uno se fue a la fiesta Conexión Cósmica (siempre recomendable) de la otra parte del recinto a fliparlo con el solsticio de primavera y algún otro se fue al sobre, demasiada matraca pal cuerpo con el frío que calzaba en Palma... pero los que nos quedamos recobramos vida de sobra con la actuación de Långfinger, el gran descubrimiento del festival. Tres jovenzuelos suecos, con un aire Stoner muy rockanrolero y unos dejes que me recordaban, mucho, a los recientemente parados Truckfighters. Arrancaron con dos temas potentes de Crossyears, su último trabajo, editado en 2016, como son Skygrounds y Say Jupiter (una de mis favoritas de la banda) y adelantaron Team Building, un nuevo tema del que será su próximo trabajo y que atronó que dio gusto. Me moló mucho el rollete que envolvía el concierto de estos tíos, cada grupo genera su propia atmósfera, mejor o peor, y la de estos tres chavales era de disfrutar. Disfrutan con lo que hacen (igual que el resto de los participantes del festival, por supuesto) y lo transmiten con la máxima naturalidad posible a los que estamos en frente, contagiando esa energía a la panda de desgraciaos que estábamos haciendo air guitar con sus carismáticos riffs, moviendo las melenas y bailoteando sin tener ni puta idea. Siguieron repasando su joven discografía con Caesar’s blues, Ode to the cause y Eclectic boogieland antes de hacer el típico amago de ir terminando el concierto con otro de sus temas estrella, Herbs In My Garden, que echó el garito abajo definitivamente (antes de que lo hiciera el portentoso viento que soplaba). Antes de pirarse, la peña pedía otra y ahí vino el momento clave cuando ellos preguntaron que cuál queríamos y yo grité, en plan coña, Desert Cruiser (sí, la de Truckfighters, ya os he dicho que se les dan un aire) y los tíos, ni cortos ni perezosos, se arrancaron con Desert Cruiser y la tocaron hasta el primer estribillo, ganándose definitivamente a unos cuántos fans más. "Es sabido que todas las bandas suecas nos sabemos los temas de las demás", dijeron, pero cuando les pedí una de Dissection no hubo huevos... en fin, fue el momento divertido, digno del fin de fiesta nuestro y el fin de su gira española, antes de cerrar, ahora sí, con el tema Ragnar. Un gran concierto el de Långfinger, tres chavales humildes, adorables y con energía para parar un tren, con su típica simpatía sueca (we love Ikea), que se divierten haciendo música y hacen que nos divirtamos todos, a veces basta con eso para ganarte a la gente.

Y así cerraba la segunda edición del Dead Fest, amigos. Un gran ambiente, como siempre en los conciertos en la isla, rodeados de buenos amigos y viendo un puñado de grupazos diferentes, de estilos distintos y que no esperaba poder ver en Mallorca. Adipem Panda con su Metal progresivo, Fuzz Forward con su Grunge/Stoner, Golgotha sacándose el rabo, el descenso a los infiernos con las danzas oscuras de Ank'hara, El Altar del Holocausto devolviéndonos a los cielos y la energía sucia y rockera de Långfinger hicieron una gran mezcla en Sa Possessio en un festival que, hasta donde yo sé (no sé una puta mierda), ya tiene en marcha el cartel de su próxima edición y parece ser de que se nos caerán los huevos al suelo, amigos. De momento, me queda felicitar a Vicente, Sonia, a todas las bandas y a todo el equipo del festival por su enorme trabajo, ya tengo ganas de repetir. 

Fotos (FOTAZAS) cedidas por Edko Fuzz Photo (menos la de Fuzz Forward, que el colega tampoco iba a estar sacándose selfies mientras tocaba la guitarra). Síguelo en su Facebook (https://www.facebook.com/edkofuzzphoto/) y en su página web (http://edkofuzzphoto.com/), que es un puto crack y tiene unas fotos que, me cago en la puta, acojonan tronco.

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