Reseña: Blast Wave - Renacer.

Buenas, chavales, ya iba siendo hora de que en La Poza esta se dejaran de experimentos raros y nos trajeran algo de corte más clásico, ¿No? Pues ahí va, claro que sí, aquí tenemos para todos los gustos, así que, desde Irún nos llega el primer LP de Blast Wave, que se formaron en 2013 de la mano de Jon Marcos, un joven vocalista que quería montar una banda de Heavy Metal en la que debutar como cantante. Así, la banda se fue formando poco a poco hasta quedar en un quinteto compuesto por el propio Jon, David Cuadrado al bajo, Iván Estévez y David Cabanillas a las guitarras y Mikel Iragui a la batería. Empezaron escribiendo las letras en inglés y así quedó plasmado en su maqueta “Flames are getting closer”, pero al grabar el EP titulado "Resistiré", vieron que les iba mejor escribir y cantar en castellano y además les funcionó mejor de cara al público, así que tiraron adelante por ahí. Y ahora, en este 2017, Blast Wave se han lanzado a la publicación de Renacer, su primer LP, en el que plasman un Heavy Metal con tintes de Speed y Power, influenciados por Iron Maiden, Helloween y, tirando a lo nacional, a ratos veo ramalazos a los Saratoga más clásicos. Las referencias a esta banda quedan claras a lo largo del disco, no se puede negar, pero poco a poco le irán imprimiendo el sello Blast Wave a su sonido.




Y es que encontrar un sello propio en un primer disco y más de este estilo, es harto complicado, pero estoy convencido de que estos irundarras lo conseguirán. Escondido tras ese artwork, powermetalero total, con una mujer haciendo frente a un dragón en llamas, muy visto, pero siempre molón, qué cojones, vemos un disco bien elaborado, con unas guitarras muy protagonistas tanto en los riffs como en los solos, bien acompañados por la sección rítmica, siempre efectiva y con Jon mostrando un buen registro vocal. El disco ha sido mezclado y masterizado en los Dyne Engine Studios de Italia.

El disco arranca con la intro Éxodo, que da paso a Destrucción, un corte speedico total, con los parches de Mikel echando humo y toda la banda luciendo al máximo su potencial, en un esfuerzo para que te enganches a Renacer desde el inicio. Le siguen Sendero Sin Fin, un corte más melódico y con un sello bastante personal y el tema homónimo, Blast Wave, cañera, con una letra que es toda una declaración de intenciones y destinada a ser un himno en los futuros directos de la banda (yo, a la primera escucha, he acabado coreando el "¡somos... Blast Wave!" irremediablemente). La cosa avanza con Furia y Rencor, con un riff muy marcado y un aire oscuro que cubre la composición de principio a fin y presenta un estribillo que resulta algo simploncete... pero es el mítico coro que en directo funcionará y no empaña lo que es un tema cojonudo y Resistiré, un corte realmente completo, de mis favoritos del disco, y en el que destaca uno de los mejores solos de todo el trabajo.



Pasado el ecuador del disco nos encontramos con Viaje Sin Rumbo, el tema más largo del mismo, en el que Blast Wave echan el resto a nivel compositivo, tanto en lo instrumental como en la letra. Speed Metal, cañero y rápido, digno de recibir una multa de la DGT, dejando algún momento para la experimentación a mitad de tema. Molaría que Blast Wave siguieran investigando esa línea en el futuro, pues no les ha salido nada mal el invento y ahí es donde pueden separarse más del sonido de sus influencias e implantar un registro propio. A continuación va Larga Es La Noche, un tema con tinte emotivo, pues la voz que aparece en la intro es de Rakel, una amiga de la infancia de David Cuadrado, que se fue a vivir a Estados Unidos y se dedicaba a la producción musical además de ser un gran músico. Hace unos años, sufrió un cancer que le hizo volver a casa a intentar curarse cerca de sus amigos y familiares, pero, desgraciadamente, no lo consiguió. Entonces, de alguna forma, su participación en este tema sirve como homenaje de parte de la banda y para que su voz, al igual que su recuerdo, forme parte de la historia de Blast Wave para siempre. El tema, en lo musical, está bastante bien, tira por derroteros más de un Hard Rock bastante cañero y efectivo. Llegamos al final del disco con No Llores Más, que muestra toda una exhibición de poderío por parte de las guitarras, y Renacer, el tema título, que vuelve a los derroteros del Speed Metal Helloweenesco y en el que destaca uno de los mejores estribillos del disco para cerrar de lujo este buen debut.

Y así, Blast Wave presentan su primera obra y, como es lógico, en ella quedan cositas que pulir, como algunos estribillos que se hacen algo repetitivos e impiden que algún tema sea del todo redondo, pero el conjunto es realmente bueno, hay calidad en las composiciones y este Renacer, como primera muestra, cumple su objetivo más que de sobras. Con canciones claras y directas, destacando el papel de las guitarras como bien suele pedir el género que practican y sin quitar méritos al resto de la banda, Blast Wave ofrecen un material muy interesante, que hará las delicias de los seguidores de la escena Heavy/Power nacional. Nosotros andaremos atentos a sus movimientos.

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