Crónica: Insomnium + Tribulation en Valencia.

De esto que te ves que Insomnium anuncia gira por Europa, no hay ninguna fecha en Dinmarca (donde resido actualmente) y lo primero que piensas es: “Puta, habrá que tirar de Ryanair”. Pues se tira y no pasa nada, pues la primera gira por España de Insomnium como cabezas de cartel es algo que hay que ver. A eso de las 7 de la tarde, al abrir puertas, entramos 4 fanboys a la sala. Cuando digo 4, son 4: Servidor, mi parienta y un par mas. Te vienen varios pensamientos como por ejemplo; "estos no vuelven", "esto en Madrid/Barcelona no pasa", "sales de Amon Amarth y el resto de bandas de melodeath no se comen un cagarro", "el sótano de mi casa es mas grande que esta sala", etc. Pero para mi agradable sorpresa, la cosa se llenó a un nivel muy decente. Había algunos huecos que parecían la defensa del Deportivo pero igualmente muy digno.
Una hora mas tarde aparecieron en el escenario Tribulation. Poco había oído de esta gente, la verdad. Controlaba The Lament, que me parece un temazo, y un par mas que me parecieron buenas dentro del montón. Se llevaron un show curioso para tratarse de un escenario mas pequeño que la inteligencia de Jordi Alba. Iban vestidos así de una temática algo blacker pero sin duda el puto amo era el guitarra solista. Un fenómeno, balón de oro. Iba mas a su bola que Bale cuando hay que bajar a defender. Creo que era un hombre pero si hubiera que elegir una respuesta a tipo test, me la habría dejado en blanco. No solo comunicaba con el público, si no que además se cascaba unos solos para cagarse y daba un ambiente místico que no podías dejar de mirarlo. Disfruté mucho a estos fulanos. Tuvieron unos 40 minutos de actuación, que se me hicieron mas rápidos que una semana de vacaciones, donde tocaron varias canciones que me sonaban, pero a la que intentaba seguir la letra me perdía mas que las explicaciones de Cifuentes. Sonido muy, muy bueno de principio a fin y una actuación de 10. Me he propuesto seguir mas a los tipos estos, y tú deberías hacerlo también.

Al rato de espera, que se hizo mas lento que el descuento de un partido cuando tu equipo va ganando, suena una música así como de circo. Subieron los Insomnium al escenario y así sin previo aviso, empezaron a saquísimo con el Winter’s Gate. Ese disco/canción te lo puedes poner más en bucle que el video del tenis de Joaquín y no te cansa. La canción es cojonuda y mola arrancar un concierto tan a saco, pero tiene sus problemas. El primero, que el sonido no tiene por qué ser el mejor, de hecho era tremenda bola de sonido que si saltabas mucho podías rematar de cabeza. Dicha bola se mantuvo durante tres cuartos del Winter’s Gate. La voz costaba mas apreciarla que a Luciano Vietto y eso oscureció un poco el inicio. Una a una, las partes del último álbum de los fineses fueron cayendo sin descanso ni interrupción. El sonido fue mejorando cual trayectoria de Rodrigo Moreno aunque yo, como espectador desde mi ignorancia pregunto: Si los teloneros suenan bien, ¿Por que a ti se te forma una bola en la que solo se escuche la guitarra solista cuando le aprieta el pedal para el solo? Insomnium es una banda complicada de sonido, solo hay que ver lo jodidamente mal que sonaron en el Leyendas hace unos meses donde lo hicieron peor que el PSG en la champions pero, igualmente, creo que podría haber sido mejorable. Allá para la tercera parte ya la cosa empezó a sonar como para caerse los huevos y las siguientes partes me dejaron con la boca abierta como quien ve su primer par de tetas.

Terminó el Winter’s Gate y yo con los pelos mas de punta que tras el himno de la champions en la final me dije: cipote, ojala que lo empiecen otra vez. Turno ahora para el resto de canciones, tras un “Grasias Valensia” arrancaron “Primaveral Dark” y “While We Sleep”. Que temazos. Esta canción me descubrió Insomnium y me alumbró en todo el esplendor del melodeath mas allá de Amon Amarth y Arch Enemy. No fue solo cosa mía pues la gente saltaba como palomitas en el microondas y la banda se vino definitivamente mas arriba. Durante la interpretación del Winter’s Gate, estuvieron algo mas distantes, pero en esta segunda parte, la comunión público-banda fue total. Se les vio mas a gusto que a Gabriel Rufián con el micrófono en el congreso y eso es de agradecer. Turno ahora para dos joyas mas clásicas, del Insomnium crudote: “Mortal Share” y “Down With The Sun” Las dos confirmaron que la mejoría en el sonido respecto a la primera parte del bolo estaba siendo similar a la mejoría del Valencia con y sin Marcelino y es cuando dices, me alegro de estar viendo por fin a esta gente, carajo. A continuación tocaban otros dos pepinos “Weather The Storm” y “Ephemeral”. Algo más modernas y que reventaron el garito pues la gente se las sabía mejor. Puede que Insomnium no sea banda típica de corear las canciones puño en alto, pero el público lo vivía igual a base de reventarse las cervicales. Ya para terminar “The Promethean song” y “Only One Who Waits”, que sonaron “hercúleas” como dice cierto personaje… El concierto yo lo veía como Winter’s Gate+lo que caiga y así fue. Bastante corto de tiempo (90 minutos tontos y pidiendo la hora) en los que el pensamiento trve te viene a la mente: ”Cada vez tocan menos” y sí, es cierto, cada vez son más las bandas que salen a tocan hora y media justita y se acostumbran mas a tocar modelo festivalero (Una hora de cera sin tregua y a dormir), pero a ti como público te toca los huevos. Personalmente me cabrea salir de un concierto que dure menos que una cachimba (1:45h para mi es el mínimo exigible) aunque puedo entender que tocar todos los putos días de la semana sin descanso, tiene que ser agotador, así que no vamos a hatear en exceso, pues si recortamos fechas y alargamos conciertos, Valencia se habría quedado mas fuera que aquel penalti de Sergio Ramos.

En resumen, el concierto me dejó con un buen sabor de boca y ganas de repetir en sala. Una bandaza en una sala de 200-300 personas donde te tienes que apartar la cabeza para que no te la revienten cuando mueven la guitarra es algo que se agradece. A los fanboys de Insomnium nos hacía mucha ilu escuchar Winter’s Gate en directo, pues es un disco en el que combinan diferentes estilos y mola oírlo del tirón. Eso sí, para la próxima, un par de temas mas no te van a herniar. 

Crónica de @Ignasimaiden93

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