Crónica: Napalm Death + Devouring + Fostioner en Mallorca.

"Make Mallorca grind again... and again..." Aproximadamente dos décadas después de su primera visita a Mallorca y 364 días después de la visita de su bajista con Brujeria, los británicos Napalm Death cerraban su extensa gira por España y Portugal (13 fechas se cascaron) en la sala Es Gremi de la isla de la calma (me encanta llamarla así para empezar una crónica de Metal Extremo), a la que llegaban de la mano de Deathlight Music y HFMN Crew. Junto a ellos iban a estar los infalibles Devouring, presentando su nuevo disco Psalms Of Death y los siempre irreverentes Fostioner, que serían los encargados de abrir la velada con su particular propuesta de Death Metal y cachondeo bizarro.


Sobre las 19:30, bien puntuales que es domingo y mañana madrugo, hacían su aparición los madrileños Fostioner, cuyas pintas ya engañaban poco, la verdad. Danthor Grindjander, Unholy Arce, Koke Devasteitor, Satanic Sufu y el Doctor Blackterio salieron a repartir con un setlist dividido en dos partes, la parte 'trve' y la parte "lamentable" (palabras textuales suyas). La parte trve consistía... pues eso, en temas de Death Metal bien tocados, con su dosis de humor en las letras de temas tales como Margaret Thrasher (dedicada a una mallorquina que se comió una ensaimada y se fue a conquistar Inglaterra) o Pornocalipsis, tema que triunfó bien y cuyo videoclip es oro puro. Con la banda activa y divirtiéndose sobre el escenario, que al final es lo importante, pasaron a la segunda parte tras Taste Of Death. La segunda parte era puro cachondeo y ahí su triunfo depende, básicamente, de si te hace gracia ver a un grupo cantar la canción del Colacao en versión Death Metal o hacer realidad el sueño del chaval heavy que salió en el Diario de Patricia, convirtiendo su canción "Gangrena" en un tema de verdad. Lo cierto es que yo me estaba descojonando y me hice fan de esta gente irremediablemente. Durante el concierto hubo tiempo para un Wall Of Death (bueno, tres, pasa que dos fueron fallidos hasta que se metió el vocalista en medio y entonces la peña se dedicó a fostiarle, supongo...). El final del concierto llegó con Spaceship Bukkake, haciendo corear la parte de Bukkake a la gente (eso sí funcionó, eh pillines?), y la banda intercambiándose los instrumentos para terminar... eh... por todo lo alto. Estuvo bien para abrir, echamos unas risas y unas cervezas viendo a un buen grupo (porque tocar tocan de puta madre) haciendo cachondeo, pasándoselo bien y haciendo que la peña se lo pasara bien.

Quince minutos para ir a mear y a por otra cerveza, entrando en el círculo vicioso de cada noche, beber y mear, mear y beber... antes de que el puto Death Metal hecho banda saliera al escenario. Presentando material nuevo, y más de un año después de su último concierto en esa misma sala, Devouring salían a por todas para poner los puntos sobre las íes. Arrancaron de la misma forma que lo hace el disco, con The Dethroned Messiah, cuyo riff inicial es de las mejores formas posibles de abrir un concierto. Las melenas de los headbangers de la primera fila ejercían de ventiladores para Joan, Biel, Risto, Alex y Jose, que estaban sonando atronadores. Otro tema infalible, como Wall Of Putrid Flesh, seguido de Where Madness Lies empezaron a animar a la gente, aunque parecía que más de uno guardaba fuerzas para lo que se venía después. Antes de seguir, quisieron dedicar el concierto a un amigo de la banda, recientemente fallecido, en un gesto muy noble por parte de la banda. 

A partir de ahí, más temas de cosecha propia como Sons Of The Plague, Vivid Nightmares (cuyo arranque aplastó cabezas de toda la isla), una triunfal Morbid Insanity o I Become Death (primera vez que la podíamos escuchar en directo) fueron caldeando más el ambiente en una sala Es Gremi que ya presentaba una buena entrada para ver a una de las bandas más potentes de la isla. Un guiño a su primer trabajo con el corte que le da título, Primordial Being Of Chaos, y el tema que mejor le funciona a Devouring en directo, Echoes From R'lyeh, daban paso al estreno en directo de Whispers From Nephren'ka, que atronó que dio gusto, y nos conducía al final del concierto, cuya guinda iba a poner el cover de You'll Never See de Grave, tema que ya casi han hecho suyo Devouring. Otro gran concierto de esta buena gente, y ya son unos cuantos que he visto. Suenan atronadores, les sobra actitud, sus temas funcionan que da gusto y no dan un concierto malo ni aunque quieran. Si fueran suecos llenaban lo que les propongas, pero viven en una pequeña isla...

Y, unos quince minutos antes de lo previsto, que yo aún estaba pidiendo la cerveza, se plantaban Shane Embury, John Cooke, Danny Herrera y Mark "Barney" Greenway sobre las tablas. Napalm Death iban a cerrar su tour español en Palma y lo iban a hacer poniendo a temblar los cimientos de todo el polígono de Son Castelló, toda la puta isla de Mallorca y parte de Menorca. La intro de su último trabajo, Apex Predator - Easy Meat, seguida de las frenéticas Silence Is Deafening y When All Is Said And Done, abrían el bolo y armaban uno de los mosh pits más salvajes que recuerdo en Es Gremi. Un esquizofrénico Barney, inquieto, en continuo movimiento, como si fuera a explotar si se quedaba tres segundos quieto, presentaba los temas en un chapurreado castellano y empezaba a duchar a las primeras filas con su exagerada sudoración, antes de seguir con la siguiente metralleta de temas comandada por Smash a Single Digit, Stunt Your Growth, Continuing War On Stupidity y Stubborn Stains. Un pequeño regreso a los inicios de la banda con Scum, The Kill, Deceiver y You Suffer, si parpadeas te los pierdes, seguidas de Unchallenged Hate, daban paso a mi suicidio, cuando me metí en el mosh como un valiente... en Suffer The Children. Nunca se me había hecho tan largo este tema, colega. Cuatro minutazos... si es que no sé para qué hacen temas tan largos, coño...

El concierto era puro desfase, no había tiempo para respirar y Barney no paraba de sudar, la camiseta que llevaba estaba para que la echasen a un contenedor de residuos radiactivos, pero el tío no paraba con sus enfermizos movimientos (supuso todo un reto para los fotógrafos). Al resto de la banda  básicamente daba gusto verlos tocar, Barney lidera el cotarro con una energía que cansa solo de verlo, pero el carisma que desprenden Cooke (que lleva desde 2014 en el lugar de Mitch Harris) y, sobre todo, Embury es único, algo diferente. Seguían cayendo temas y más temas en toda una exhibición de Grindcore de parte de los maestros y, cuando llegó el turno de Nazi Punks Fuck Off, el cover de Dead Kennedys, sabíamos que el final estaba cerca. Barney se despidió de nosotros antes de arrancar con Adversarial/Copulating Snakes, que cerró por todo lo alto el devastador concierto de Napalm Death en Mallorca.

Un concierto frenético, esquizofrénico y con uno de los sonidos más atronadores que recuerdo en Es Gremi. Napalm Death dieron toda una lección sobre las tablas en un concierto muy corto, pero jodidamente intenso, y en el que dieron un buen repaso a su carrera, desprendiendo carisma, entrega y garra, como suelen hacer. Mención aparte para Devouring, que volvieron a demostrar el alto nivel de bandas que hay en la isla, mientras que Fostioner abrieron la velada con su particular propuesta generando división de opiniones entre los asistentes pero, al menos, sin dejar indiferente a nadie, que ya es. Ya solo me queda agradecer su trabajo a la promotora culpable de tal devastación e ir a por una pomadita para los moratones... ay...

La última foto, la única decente, es del gran Tuco Martín.

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