Crónica: Extreme Division Mallorca II

Oye... pos tanta devastación, tanto crush the island y tanta polla y al final no fue pa tanto... Sí, vale, en toda la isla solo quedan 4 edificios en pie, el Puig Major ahora es el Puig Pequeñín porque volaron tres cuartas partes y acabo de cruzarme con un señor, uno de los 37 supervivientes no jebis de la isla que estaban refugiados en el campo del Atlético Baleares, que le salieron cuatro orejas en el pecho y un brazo en la espalda, pero tampoco...

Vale, sí, el Extreme Division Mallorca cumplió su objetivo, devastó la isla entera y parte de Menorca con la ayuda de un ejército implacable de melenudos cafres bajo los nombres de Avulsed, In Mute, Ravenblood, Trallery y Golgotha, que repartieron cera como solo ellos saben en la noche del pasado 28 de octubre en la sala Es Gremi de Palma. Las cinco bandas dieron lo mejor de sí mismas en cinco conciertos de alto nivel, con un sonido siempre atronador y los que estábamos abajo acabamos con unas agujetas como cuando vas al gimnasio por primera vez. Mientras escribo la crónica estoy más rígido que una farola, pues aún me duelen partes del cuerpo que no sabía ni que las tenía, no os digo más. Y hasta aquí la crónica, buenas noches y buena suerte... que noooo, que ahora os cuento con detalle lo que ocurrió.

La primera banda en saltar sobre el escenario de Es Gremi fue, por fin, Ravenblood que, como ellos mismos comentaron, llevaban como cinco años intentando venir a la isla y, por el motivo que fuera, siempre se les torcía la cosa "y para una vez que venimos, lo hacemos como banda internacional" dijo Daniel, su vocalista. Entré en la sala cuando ya habían empezado, para una vez que llego tarde resulta que estaban siguiendo el horario a rajatabla, y los pillé interpretando el tema Purge, recientemente estrenado, con toda la esencia de su sonido juntada con la madurez adquirida tras los años de trabajo y lucha que toda banda debe asumir. Con un sonido atronador (igual demasiado en ciertos momentos, pelín saturado) y Daniel comandando sobre el escenario con energía, carisma y buen rollo, siguieron desgranando su breve setlist frente a una sala que se iba llenando poco a poco, era pronto, no estamos acostumbrados a que los conciertos empiecen a las 19:00... siguieron con dos temas de su, hasta la fecha, último trabajo, Beyond The Ghost´s Pride, como son Hanging Over The River (de mis favoritas de la banda) y Pathfinder (imprescindible en su setlist) antes de cerrar el bolo con Wave Wings, con la que animaron el cotarro hasta el punto de generar el primero de los muchos wall of death de la noche, en el que participamos cinco personas en un lado y tres en el otro, aún estábamos demasiado sobrios para esas cosas, pero aún así volaron 140 tibias (con su zapato y todo, fue graciosísimo), 37 fémurs y 43 cráneos. Muy buen bolo de Ravenblood para ir abriendo boca, lo cierto es que teníamos muchas ganas de verlos por la isla, me consta que han intentado venir varias veces, incluso llegando a anunciar alguna fecha, pero nunca se llegó a cumplir. Por suerte, la espera mereció la pena, nos hicieron pasar un gran rato y, además, acabaron de ganarse a la gente con su buen rollo en el post-concierto. Ojalá volver a tenerlos pronto por la isla.

Turno ahora para los primeros representantes isleños de la noche. Nueve meses llevaba Trallery sin tocar en casa, un largo embarazo que acabó en el Extreme Division, donde Humberto, Biel y Sebas parieron un concierto de otra liga. Con el mejor sonido de la noche (por algo Mega es el cuarto miembro de la banda, es lo mejor que les ha pasado a estos tres chavales en su puta vida) y el público hambriento de tralla, abrieron con Spiritless y siguieron con dos de mis temas favoritos de ese segundo LP de la banda, Unknown Confusion y la infalible Evil Pride. Desde el primer instante de concierto ya se sucedían los mosh pits en una sala que empezaba a presentar una entrada digna, Trallery rompen ese mito de que es difícil ser profeta en tu tierra, pues son queridísimos y muy respetados por todos los metaleros de la isla. Un breve regreso a su disco debut, que me parece a años luz de lo que es hoy la banda, con el tema White Shadow sirvió de antesala para Scavenger Crow y The Atraction Remains, dedicada a todos los que hacen/hacemos/hacéis posible que se hagan conciertos dando todo el apoyo posible a la escena. Pero había poco tiempo para discursos, estos bolos con tantas bandas es lo que tienen, así que Trallery siguieron dando cera a su manera con Abominate y el single de Catalepsy, Collateral Damage, cuyo riff me tiene hipnotizado desde que lo escuché unos años atrás. El último tema del concierto, lo cual me sorprendió, fue Hunt to Kill (me esperaba el tema título de Catalepsy, pero vamos... que no me quejo...) que acabó de poner la sala patas arriba con un público comiendo de la mano de estos tres muchachos. Trallery se mueven con calma, sin hacer mucho ruido (no literalmente) pero con su trabajo, dedicación, ese buen rollo que llevan encima todo el tiempo y esas ganas de mejorar como músicos continuamente les están haciendo ganarse el respeto de mucha gente. Es una banda que, si sigue por el camino que marcó con Spiritless, me da la sensación de que no tiene techo alguno y eso puede augurarles un futuro brillante. Nosotros nos regocijaremos al tener en cuenta que son mallorquines lo cual, si bien es una putada para una banda como ellos (por lo jodido que es salir a tocar fuera pese a contar con el apoyo de gente como Factory Rock Artist Agency), para nosotros es un lujo poder tener conciertos de Trallery cada pocos meses en casa.

Eran las 21:20 cuando unos muchachos y una muchacha que venían de Valencia entraron en trance, fueron poseídos vete a saber por quién... y salieron a reventar nuestros putos cuellos, como le gusta decir a su vocalista. In Mute se presentaban por primera vez en la isla, que ya había ganas también, y por lo que hablé con la peña después, me quedó claro que no dejaron indiferente a nadie (odio tirar de topicazos, pero... es lo que hay). Y, así como empieza Gea, su nuevo disco que siguen presentando por todo el país (en el momento en que vienen a Mallorca ya puedes decirlo bien), con su intro y el tema Disease, los valencianos arrancaron con su brutal descarga de adrenalina. Contentos de estar en la isla por primera vez y tras los protocolarios agradecimientos a la organización, bandas del cartel y público, siguieron con One In A Million, tema que siempre funciona bien, y Human Obsolescence, uno de mis favoritos de la banda y primer single de Gea. Toda la banda se mostró muy enérgica, sin parar de dar juego a la gente y transmitiendo buen rollo y confianza en cada interacción entre ellos. En su mirada y en todos los gestos que hacen en el escenario se aprecia la entrega y el compromiso que tienen con su propuesta, es algo que forma parte de la personalidad de In Mute y que estoy seguro de que no pasa desapercibido para nadie. The Eternal Return, Dance Of Destruction y The Cage (con su correspondiente wall of death) fueron las siguientes, mientras su frontwoman interactuaba continuamente con el respetable y dejaba claro que su hábitat natural es el escenario, donde su voz y su interpretación de las letras rinde incluso mejor que en el estudio. El cover de Damage Inc de Metallica (habría preferido el tema As We Are en ese lugar, pero eso es cosa mía...) dejaba paso al inevitable final del concierto que llegaría, como suele ser, con Waiting, el tema que puso a In Mute en el mapa hace ya unos añitos y que hizo temblar los cimientos de la sala. In Mute son pasión, entrega, garra... sí, la mayoría de bandas que se dedican al Metal, sobre todo a la vertiente extrema, tienen que tener todo eso, si no, harían Pop baratero y duetos con Malú que les saldría mucho más rentable, pero estos valencianos son de esas bandas que lo transmiten en cada movimiento, cada gesto, cada palabra... y eso, colegas, los que estamos en frente del escenario, lo agradecemos muchísimo y es una de las cosas que hacen grande a bandas como esta.

Y, sin casi tiempo de ir a la barra a pedirme una cerveza, era turno para el cabeza de cartel de la noche. Historia pura del Metal nacional, una institución del Death europeo, desde el 91 dando el callo y con el culo bien pelao, Avulsed se presentaban de nuevo en Mallorca, isla que los quiere bastante como suele quedar claro cuando saltan al escenario. La intro de rigor, que es esa exhibición instrumental llamada Amidst The Macabre, daba paso a Stabwound Orgasm y Breaking Hymens, dos baladas de amor como su título indica, seguidas de Addicted to Carrion y Powedered Flesh. Mientras caían los temas cual bombas sobre nuestros pescuezos, Avulsed iban a lo suyo, melenas al viento, Rotten calentando el cuello o haciendo su clásico gesto con la mano de "te viá dar una somanta palos que te voy a escacharrar desgraciao" mientras recitaba las estrofas con su característica voz... y teniendo tiempo incluso de pegarse un costalazo de campeonato haciendo crowdsurfing (hay documento gráfico en el Facebook de la banda y duele solo de verlo). Pero él no se inmutó, con las costillas asomándose por su espalda a través de la piel, el tío siguió a lo suyo mientras la banda sonaba como una apisonadora (lo digo como si fuera novedad que Avulsed suenen así). Gorespattered Suicide desató un wall of death en el que me rompí los dos huesos que me quedaban enteros, Devourer Of the Dead siguió atronando y dejó paso al portentoso homenaje de los madrileños a los míticos Repulsion, con su Horrified By Repulsion, un tema que siempre funciona muy bien en directo y con Sick Sick Sex, el mayor fan que ha tenido jamás Avulsed, un tipo al que ya no saben si ponerle un monumento o una orden de alojamiento, le regaló una camiseta hecha por él a Dave Rotten, una camiseta con una historia casi tan larga como la carrera de la banda...

Acercándonos al final del show nos faltaba más tralla... así que Rotten, Juancar, Tana, Cabra y Arjen nos machacaron con Burnt But Not Carbonized, Nullo (otro tema infalible en sus directos por el juego que da con el público), Daddy Stew y, cómo no, Exorcismo Vaginal, en la que reventé el tímpano a más de un pobre desgraciao cuando Rotten me acercó el micro. Avulsed volvieron a demostrar, una puta vez más, que en el cotarro Death Metalero de este país no les tose ni Dios. Se salieron... otra vez.

Y, con la isla destruida y el aire de desolación que quedaba en el ambiente... nada puto mejor que el Doom Metal de Golgotha para dar por terminada la velada. Otra banda absolutamente histórica para el Metal de este miserable país, una de las más importantes que ha dado la isla y, para nosotros, es un honor volver a tenerlos sobre los escenarios. Encima, para dejar bien claro que han vuelto para quedarse, venían con la idea de presentarnos temas nuevos, merch nuevo, puesta en escena nueva... y la cosa cumplió las expectativas. Abrieron con Lifetrappers y siguieron con un auténtico clásico como Lake Of Memories, antes de seguir con Helpless y Arise, dando así rienda suelta a esas novedades que nos habían anunciado antes de volver a lo más clásico de la banda con Embrace Me y su masterpiece por excelencia, Lonely, en la que la interpretación vocal de Amón, más conocido por Pinsho en la isla, dejó boqueabierto a más de uno. La verdad es que el tío me sorprende cada vez que lo veo en directo, sobre todo por su personal forma de recitar las voces 'limpias', es todo un espectáculo. Por parte del resto de la banda, nos deleitaron con su potente presencia y esas tablas que tienen de años y años de dedicarse a esto, siempre que se suben a un escenario dan una auténtica lección de cómo se hace esto. Una vez terminó Lonely, ese tema que te amortiza el precio de la entrada por sí solo, el concierto siguió imparable hasta el final, que llegó con I Am Lost, tema que ya me dediqué a ver con calma desde la parte de atrás, agradeciendo a Golgotha que sigan deleitando a la gente con su magnífica propuesta. Ya tenía ganas de escuchar ese nuevo EP que tienen en el horno y que está a punto de salir y ahora, habiendo catado los temas nuevos en directo y viendo el altísimo nivel de forma en el que está la banda, no me puedo aguantar. Grandes como la puta vida.

Y así se cerraba la segunda edición del Extreme Division Mallorca. Un evento de los grandes, con cinco bandas de muy alto nivel, hambrientas, apasionadas por su propuesta y rodeadas de colegas (sí, las bandas que venían de fuera, también tenían numerosos colegas entre el público mallorquín, somos así de majos). Avulsed, In Mute, Trallery, Golgotha y Ravenblood, cada uno con su personal propuesta, reventaron cuellos, repartieron tralla e hicieron disfrutar a la gente que se acercó a la sala Es Gremi, que sigue siendo la mejor de la isla para este tipo de ocasiones. Enhorabuena, de nuevo, a la organización por el gran trabajo realizado y mi profundo agradecimiento a las cinco bandas por sus brutales descargas.

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