Crónica: Eveth + Hellfire Club en Es Gremi.

Amigos, cada vez está más claro que la familia metalera mallorquina no falta nunca a una cita. El pasado sábado 11 de marzo había reunión familiar para celebrar la salida de Entelequia, la tercera obra discográfica de Eveth, reunión a la que se unirían por primera vez como banda Hellfire Club, que dieron el primer concierto de la que esperamos que sea una larga y exitosa carrera. Así, la sala Es Gremi presentó una buena entrada, como lo hizo el pasado noviembre cuando los que tocaban eran Trallery, para arropar a una de las bandas más queridas de nuestra escena en un concierto muy especial. Y sabes que es un concierto especial cuando, pese a haber visto a esta banda alrededor de diez veces, sigues con unas ganas locas de que salten al escenario. También hay que tener en cuenta que era la primera vez que se presentaban en un escenario mallorquín con Biel y Toni Recio, recientemente incorporados a la banda, y que nos prometieron un show lleno de sorpresas, cosa que cumplieron.


Algo pasadas las diez de la noche hacían su aparición, entre luces rojas adquiridas directamente en el infierno, Hellfire Club. Una banda que se presenta con el objetivo de recuperar el sonido y la esencia del Heavy Metal más clásico de los ochenta, algo que, es curioso, pero creo que no abunda en la escena mallorquina actualmente. Había expectación por ver el estreno de la banda de Sergio Aguiló (guitarra y voz), Alberto Ruiz (bajo), San Caldentey (guitarra) y Curro Viera (batería). Es curioso... hace unos años Alberto era el que me ponía nota de inglés y ahora... menos mal que es un buen profe... jijiji. Bueno, historias aparte, la nueva banda salió con fuerza a repartir cera con su tema Living By The Sword, un tema de corte puramente clásico y pegadizo, como todo lo que protagonizó su repertorio. Un punto a favor fue que no tiraron de covers, presentaron ocho temas propios en lo que ya, desde aquí, me parece una buena declaración de intenciones. Siguieron con Strong As The Night y All or Nothing, que movió más de una melena y en el que se notó el buen hacer de San y Sergio a las guitarras (enormes en cada uno de los temas) antes de pasar a Wasteland, el único tema que habíamos podido escuchar de la banda y que podéis encontrar en sus redes sociales. La cosa avanzaba con Hangover, un tema con aires a Iron Maiden, sobre todo en el riff inicial. Otro punto que quiero destacar es el trabajo a la voz de Sergio, al que conozco de su trabajo con la banda de rock en castellano Malavía y que encaja a la perfección con un estilo más clásico como es el de Hellfire Club. El final del concierto llegaba con The Spire, Stand Proud y el tema homónimo, Hellfire Club, muy pegadizo y que seguro que será un éxito en futuros conciertos. Actitud Heavy total, mucha energía y frescura, buenas guitarras, unos solos tremendos, una base rítmica sólida... Hellfire Club se mostraron por primera vez ante el público y las sensaciones son realmente buenas, pues mostraron mimbres para dar mucho de qué hablar en el futuro. Ahora espero con muchas ganas algo de material discográfico.

Tiempo justo para cambiarle el agua al canario y pedir una birrita y de vuelta al lío, pues empezaba a sonar la intro de Entelequia, tras la cual salían Eveth a darlo todo. Sin ningún reparo, saltaron a las tablas con Conjura de Villano, el tema del que grabaron su más reciente videoclip y que, tras solventar rápidamente unos pequeños problemas de sonido, retumbó sobre una sala Es Gremi que se mostró bastante entregada a la banda. Siguieron entrando en calor con temas del nuevo álbum como Eclíptica Pasión y la Esfera del Miedo, derrochando mucha energía y simpatía, como es costumbre en ellos. Hubo tiempo para echar una vista atrás y sacar temas de sus dos álbumes anteriores como Edil de las Doncellas, del primer disco, y dos temas imprescindibles de su setlist desde que salió El Legado de los sueños, como son Espada de Papel y Sacrificio, siempre celebradísima por sus fieles tras la intro Insomnio, protagonizada por Dito Villar. La banda estaba activa, cargada de ilusión y la compenetración entre los cinco muchachos (seis cuando aparece Dito) es total. Eveth se divierten sobre el escenario y eso se contagia al público, siempre lo valoro como uno de sus principales activos.

De vuelta a Entelequia, sonaron Torre de Babel, siempre efectiva, y La Huida, que sale ganando en directo. También hubo tiempo para dar un poquito de show, pues hubo turno para un buen solo de bajo de Biel Recio, seguido de un solo de batería de Leo que exhibió su fuerte pegada hasta contra el bajo del propio Biel. A continuación se presentaba una de las colaboraciones de la noche, Marc Riera, vocalista de Azrael y MRC, que salió como un torbellino para interpretar a la voz, junto a David Dalmau, el tema Mar Blanco. La verdad es que la combinación de ambas voces fue uno de los momentos estrella de la noche, no se puede negar que Marc es un frontman enorme (y muy alto, también). Luego fueron Toni Recio y David Sapometal los que se quedaron en el escenario para una especie de duelo de guitarras que daría paso a Último Adiós, otro tema rescatado de su primer trabajo. Mi Momento Existe, de nuevo con Marc Riera y La Ley del Silencio fueron las siguientes, con David liderando el cotarro y una banda que cada vez se sentía más cómoda sobre el escenario. Para los bises se dejaron Por Siempre, interpretada de lujo por toda la banda y, especialmente, por un David Dalmau que en este tema saca lo mejor de sí y en el que contaron con Anaria Marques, que le aportó un punto de teatralidad al tema. El final del bolo llegaba la fantástica con Dios de Kemet, en la que Dito y Macs, del grupo de bailarinas Ank'hara protagonizarían la intro, y, como punto final, Intocables, un tema que siempre ha sido de mis preferidos en directo y que sale ganando muchísimo con la aportación del nuevo guitarrista.

Una vez más, Eveth mostraron toda su ambición en directo y se entregaron totalmente sobre el escenario frente a una sala bastante bien poblada, que no falló a la cita. A su vez, Hellfire Club se estrenaron por todo lo alto, no todo el mundo puede decir que debutó en la sala Es Gremi y frente a tanta gente. Por supuesto, no fallaron y cumplieron con creces, dejando un muy buen sabor de boca a los presentes, que de buen seguro seguirán sus movimientos futuros. Eveth, por su parte, dieron el primer concierto tras la salida de Entelequia, cuyos temas funcionaron de lujo, y ahora les toca salir a comerse el mundo. Espero que con este buen disco bajo el brazo y con el fichaje por Rock Estatal puedan lograrlo, poca gente lo merece más que ellos. Sobre el resto de la noche, pues lo de siempre, risas, buen rollo, cervezas... lo que suele pasar en la sala 2 de Es Gremi cada vez que Deathlight Music organiza un concierto. Esto lo han conseguido ellos a base de trabajo y echarle huevos y, aunque suene repetitivo porque siempre lo digo, nosotros solo podemos estarles agradecidos.

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