Reseña: Unexpectance - La Metastasis de la Desesperanza.

El año se acaba, pero los buenos discos no. 2016 da sus últimos coletazos y en La Poza queremos seguir repartiendo cera cual Santa Claus del Metal. Por eso, hoy os traemos un nuevo debut, en este caso desde Asturias. Tras la disolución de Another Day, respetada banda de la escena asturiana, Nacho Peña (guitarra) no se rindió y siguió trabajando alrededor del concepto estilístico y musical de la banda y con la intención llevarlo un poco más allá. A finales de 2013 se une a Aitor Stamper (de Black Devil, Gajes del Oficio y Preventive Suicide) al bajo para crear el primer tema-demo de la banda, Sinestesia, con la colaboración de Nefta (voz de Sound of Silence). A mitades de 2014, la formación de Unexpectance se completó definitivamente con varios conocidos músicos de la escena de Asturias, como son Dani Larriet (Teksuo, Stigmata) a las voces, Salva García “El Poyo” (Fe de Ratas, Víbora, Nekrosia) a la batería y Fran Pérez (Better than Ignorance, Atlantis) a la guitarra solista. A finales de 2015 empiezan la grabación de esta Metástasis de la Desesperanza, con la colaboración de Pablo Suárez en la mezcla y masterización y Gonzalo Dorado de Legacy of Brutality encargándose del Artwork.

¿Y a qué suenan Unexpectance? Ya voy, maldita sea, ya voy. La banda practica una mezcla entre Death Metal Melódico con Metalcore. Algo así como Heaven Shall Burn o los In Flames de mitad de la década pasada, para que tengáis una referencia. En su temática se centra en la introspección del ser humano, analizando y comentando conflictos que sufre uno día a día. Además, se trata de un disco conceptual a su manera, en el que los temas están entrelazados por parejas con un nexo común que los une y en ese aspecto, en todo aquello que envuelve el concepto de Unexpectance y en lo claro que lo tienen, es donde reside su punto fuerte desde mi punto de vista.

Tras la intro La Caída, nos llega la primera dosis de tralla con Ante Las Puertas y Abismo, dos temas potentes comandados por una sólida sección rítmica, que machaca a un ritmo frenético. En el primer tema, Nacho Peña colabora en las voces guturales con Dani Larriet, generando un dinamismo muy interesante entre ambas voces, con tonalidades bastante diferentes. Liberate Me Ex Inferis sigue la misma tónica que las anteriores, pero en esta aparecen las voces limpias por primera vez, combinando con las otras dos voces del conjunto. A continuación vienen los que seguramente sean mis tres temas favoritos del disco, El Fin De Los Días, con un muy buen juego de melodías en las guitarras, Entropia, en la que destaco el que para mi es uno de los riffs estrella del trabajo, y Metástasis de la Desesperanza, el tema título, que engloba un poco lo que viene siendo el concepto del disco y las diferentes vertientes musicales de la banda en un tema que supera los siete minutos, siendo el más largo del disco.



Hay calidad en este disco, sin duda. Y lo más destacable que veo es que Unexpectance tienen las ideas claras en cuanto a sonido y a todo lo que envuelve la banda. Hay que ir puliendo detalles y soltarse más, pues no sé si es que me engaña la producción, pero creo que estos muchachos tienen calidad para dar aún más, pero es algo bastante normal en un debut, ¿verdad? Bueno, seguimos. Incepción, interludio entrelazado con la intro del disco, da paso a Lágrimas en la Tormenta, con un currado riff entrecortado que se encarga de dar inicio a otro buen tema, de ritmo cañero y potente. El final del disco llega con Quiasma, el single del que acaban de publicar su videoclip, que destaca por un estribillo limpio y pegadizo, y Sinestesia que, como ya he comentado, es el primer tema que grabó Unexpectance y es de los más potentes del disco, desgarrado, agónico... realmente bueno para cerrar el trabajo por todo lo alto.

La carta de presentación de Unexpectance muestra una banda con ganas de meter caña y consolidarse en la escena nacional. En plena búsqueda de un sonido propio que les haga destacar, este trabajo apunta maneras y funciona bien como primera toma de contacto con la banda. Hay caña burra, buenas voces (destacando el grave gutural de Dani) y, sobre todo, una sección rítmica de gran nivel, aunque la producción entierra un poco el bajo. Lo que más optimismo me genera es la claridad de ideas que muestran, además de que veo una banda inconformista y con hambre de crecer y mejorar desde ya. Estoy seguro de que este debut les ayudará a ir haciéndose su hueco en la escena.

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