Reseña: Close to the Sky - The Distant View

2016 está siendo un buen año para el Metal español, amigos. Bandas jóvenes como Trallery o Violent Eve tratan de consolidarse en la escena sacando unos discazos enormes y a su vez se les han unido un buen puñado de bandas nuevas, que han parido debuts muy sólidos, como es el caso de este The Distant View de los madrileños Close to the Sky que os presentamos hoy. Una joven banda formada en 2013 y con un EP a sus espaldas titulado Time Lapse, editado ese mismo año y que ahora, de la mano de Blood Fire Death, lanzan su primer larga duración, grabado y producido por la propia banda en los Treeline Studios, propiedad de su guitarrista Nacho y masterizado por Nicolas Delestrade (Betraying the Martyrs, Novelists, Our Theory...).

La banda, formada por Lucas Felden a las voces, Sergio Pinto y Nacho Angulo a las guitarras, José Miguel "Jota" Granja al bajo y Adrián Barrio a la batería, practica una mezcla de diferentes estilos de Metal moderno, tales como Djent y Metalcore con tintes progresivos, un poco al estilo entre Architects y Vildhjarta, jugando con breves elementos electrónicos (no demasiado estridentes, más cercanos a un Metal Industrial que otra cosa). A lo largo del disco, logran destacar la versatilidad vocal de Lucas, un buen juego de ritmos por parte de batería y bajo y unos elaborados riffs que varían bastante a lo largo de cada tema, siendo totalmente imprevisibles.

La intro Roots, que crea un ambiente entre futurista e inquietante, nos da la bienvenida al disco seguida de la aplastante A Fading Existence, que abre con un riff que suena cual apisonadora y pasa a uno más entrecortado durante las estrofas. En este tema, Close to the Sky dan buena muestra de su versatilidad y creatividad a la hora de crear diferentes riffs a lo largo de un mismo tema. Las reminiscencias del Nu Metal aparecen a mitad de tema, con Lucas medio rapeando antes de pasar a un estribillo capitaneado por la voz limpia pero igualmente poderoso. Broken Sight se presenta más frenética y veloz que la anterior, sin dejar de lado algún cambio de ritmo a mitad de tema. In My Skin, que se desarrolla entre secciones rapeadas y riffs gruesos, deja paso a una de las mejores duplas del trabajo, formada por Code, que desde su arranque muy a lo Meshuggah tira de dureza y pesadez para lanzarse a tu cuello antes de pasar a un estribillo más melódico, y Haunting Memories, agresiva e imparable desde el arranque, con los jugueteos con la electrónica bastante presentes, aunque el estribillo melódico no me acaba de convencer. El trabajo instrumental del disco es realmente bueno, juegan con varios ritmos diferentes a lo largo de cada tema y lo hacen con una precisión digna de un reloj suizo. A ello se le une la versatilidad de su vocalista, que alterna registros más profundos, agresivos o melódicos según lo requiera la situación.


Serene, un interludio instrumental que sirve como un pequeño punto de inflexión en el ecuador del disco, nos lleva a Dead End, que sigue un poco la tónica de Haunting Memories, mezclando agresividad con partes melódicas. Las guitarras lucen en todo su esplendor en el siguiente tema, Landmarks, en el cual las influencias Djent lucen más que nunca. Open Eyes, trallera pero no apta para trves, y Time Lapse, aplastante y poderosísimo tema rescatado de su anterior EP y es de mis favoritos de ambos discos, cierran The Distant View sin bajar el muy buen nivel mostrado en los temas anteriores del disco por parte de la banda madrileña, que sella así un debut de los que molan.

Disco más que correcto de parte de una banda que está dando sus primeros (y prometedores) pasitos en la escena nacional. The Distant View suena agresivo, poderoso y bien elaborado, lo suficiente como para enganchar a más de uno que no sea un habitual de su estilo, pues al mezclar tantas influencias, logran evitar los tópicos de cada una de ellas, que suele ser lo que más echa para atrás al fan medio. Buen juego de ritmos, una producción atronadora, versatilidad en cuanto a registros y estilos y hambre es la carta de presentación de Close to the Sky. Tienen cualidades de sobra para llegar lejos y las plasman bien en este debut, con un sonido que deben consolidar a medida que vayan creciendo como banda y adquiriendo experiencia.Algo que siempre me gusta destacar cuando se da el caso, es que el sonido presentado en este debut no se cierra a nada, por lo que les deja vía libre para evolucionar su sonido en futuras entregas, lo cual les augura un buen futuro si dan los pasos adecuados.


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