Reseña: Southwind - Neverending Night

Sangre, sudor y lágrimas... de metal. Que duro es ser metalero en este país y además querer sacar adelante una banda. Pero los esfuerzos tienen su recompensa y así, los malagueños Southwind, han logrado sacar a la luz este Neverending Night, su interesantísimo segundo disco. Un trabajo potente y ambicioso, en el que mezclan influencias del Heavy Metal más clásico de unos Iron Maiden o Dio, con la vertiente más moderna del género, que presentan unos Aveged Sevenfold o Trivium. Así, logran fabricar una interesante propuesta y sacar un sonido bastante personal dentro de las limitadas posibilidades que ofrece este género hoy en día.

Southwind son una banda joven, formada en 2012 en Málaga y que ahora mismo está compuesta por William Mcshepard (Guitarra, Coros), Javier Pérez "JV" (Voz Principal), Raúl Muñoz (Guitarra), David Arroyo (Batería) y Javier Salgado, que entró hace poco en la banda, al Bajo. Como ya he comentado, basan su propuesta en mezclar influencias del Heavy clásico y el más modernillo, logrando dotar a sus composiciones de una buena potencia sin perder la esencia del Heavy de toda la vida. Por lo que se puede apreciar al escuchar este Neverending Nights, tenemos a una banda joven y con muchas ganas de crecer, ellos disfrutan lo que hacen y por ello viven al máximo cada uno de los pasos que van avanzando en el mundillo, por pequños que sean.

Le damos al play y lo primero que nos viene al oído es uno de los mejores temas del disco, Decadence, que arranca con un riff muy grueso y potente y avanza en un tono oscuro hasta un estribillo muy coreable que fijo que les funcionará de lujo para abrir sus conciertos por todo lo alto. Seguimos con Dressed In Black, con un riff cañerote y un ritmo pesado, directo a generarte agujetas en el cuello. Lo conseguirá, igual no te das cuenta, pero ahora mismo estás meneando la cabeza, si te gusta el Metal, es inevitable. A continuación vienen Over The Seven Seas (muy buen gusto por las melodías y las guitarras dobladas a lo Iron Maiden) y Scavengers (dinámica, con unos coros levantapuños en el estribillo, pura carne de directo), dos buenos temas que forman un sólido tandem y dejan paso a Never Say No, un relajado medio tiempo, con aires a baladita a lo Avenged Sevenfold y 300 Miles, en la que lo que más cunde es el enorme solo de guitarra que contiene. Y es que, llegados al ecuador del disco, me queda claro que lo mejor que ofrecen estas “interminables noches” es la enorme labor de Mcshepard y Raul Muñoz a las guitarras, pues se sacan un juego de riffs y solos que serían capaces de levantar a un muerto. A lo largo de los 12 temas ofrecen una exhibición de técnica tremenda y es, claramente, el mayor activo de Southwind. Con ello no quiero desmerecer la actuación del resto de la banda, pues absolutamente todos cumplen de sobras con su labor.

Seguimos con la épica The Legacy, en la que aparecen unos aires a Manowar o sus sobrinos musicales Hammerfall, con guitarras, ritmos y coros épicos para volver a hacerte levantar el puño. La siguiente, The Wheel of Time, es posiblemente el único tema que me flojea del trabajo, excesivamente machacona. I Don't Wanna Wake Here, una bonita balada acústica, delicada y suave, y bastante bien interpretada por JV, deja paso a la potente Revolution, que a partir de un arranque power metalero de aires helloweenenses, desembocar en un tema de estilo épico, con JV sonando muy a lo Bruce Dickinson, como ya ha hecho en algún que otro momento del disco. Nos acercamos al final con la furiosa Hate, en la que incorporan una desgarrada voz gutural para aportar rabia y un punto oscuro al tema, siendo este uno de los mejores cortes del disco. Y, para terminar, tenemos los 8 minutos de Neverending Night, el tema título, en el que, como suele ser habitual cuando una banda cierra con un tema así, resumen la propuesta que presentan en el disco y nos muestran de qué son capaces.

Buen trabajo este de los andaluces Southwind, en el que juegan con múltiples influencias pero destacando los clásicos Iron Maiden y Helloween y los modernos Avenged Sevenfold, metiendo algún guiño al groove metal en ciertos riffs. A base de trabajo y con esa mezcla de ideas, Southwind han logrado parir un disco muy sólido, con algunos temazos que destacan sobre el resto y al que la única pega que le pongo es que se hace algo largo, pero se les puede perdonar, pues apenas sobra nada. 12 buenos temas bien ejecutados en los que sobresale, como he comentado, la labor de las guitarras, que son capaces de levantar algún que otro tema cuando parece que flojea. Al final este disco nos deja con buen sabor de boca y ganas de volver a darle al play, así que objetivo cumplido, buen trabajo. Bien por Southwind.



Reseña también publicada en Dioses del Metal (diosesdelmetal.org)

Comentarios

  1. Muy buen disco, mis temas favoritos son Dressed in black, Scavengers, The Legacy, Over the seven seas, Hate y Revolution, esperemos que sigan creciendo lml

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