Crónica: EVETH + Mañatica en Sala Z, Zaragoza



Emoción y alegría pero también nervios e incertidumbre fueron los sentimientos que experimenté durante las semanas previas al concierto de Eveth en Zaragoza. Fueron muchos meses (si no años) de luchar, hablar con varios promotores y negociar con las salas para poder traer a este grupazo a nuestra ciudad. Meses durante los cuales a pesar de ciertas promesas, la cosa siempre quedaba en nada. Hasta que me decidí a hablar con Gonzalo Battle quien se puso a golifear en You Tube aún antes de que yo terminaba de hablar sobre Eveth y tuve su “Sí, lo vamos a hacer” en cuestión de minutos.



Esta crónica será un poco diferente de las que escribo, porque debido a ciertas responsabilidades que tuve durante el concierto, no pude estar en primeras filas entre el público como lo hago de costumbre. Esta vez me quedé en el puesto de merchan para que los chicos de Eveth estén más cómodos y que puedan disfrutar del concierto de los teloneros y hacer un poco de “vida social” ;-) Pero aunque el enfoque será distinto, espero poder trasmitiros el ambiente que reinaba en la Sala Z el pasado viernes 17 de junio en el concierto de Eveth y Mañatica. Y os adelanto que vivimos algo muuuuy grande y especial.

Ya durante la prueba de sonido se podía observar muy buen rollo entre los dos grupos, parecía que son amigos desde hace años y eso que se conocieron vía Facebook apenas unos meses antes del concierto. Daba gusto verles trabajar, bromear e intercambiar consejos y este fantástico ambiente nos acompaño durante toda la noche y hasta las tantas de madrugada, una vez terminado el concierto. Después de la prueba de sonido acompañé a los Eveth al hotel, para una ducha rápida y “cambio de imagen” y corriendo de vuelta para poder disfrutar de la actuación de Mañatica. Seguramente más que uno de los habitantes de la ciudad se preguntaba quiénes son estos locos recorriendo la Gran Via zaragozana para arriba y para abajo a la velocidad de un rayo… (Espero que la próxima visita de Eveth a Zaragoza será más al estilo Harley Davidson que Formula 1).

Pero vamos a lo que vamos. Mañatica es un gupo tributo a Metallica, pero con ciertas particularidades que hacen que su propuesta musical no es una mera copia del original. La primera y más obvia de las diferencias es que canta una mujer por lo cual el grupo toca algunos temas en una tonalidad distinta a la original añadiéndoles de esta forma un toque de personalidad propia.
Cuando entramos en la sala ya sonaba Sad But True con la cual los maños empezaron su show y ante mi gran sorpresa delante del escenario ya había decenas de personas (ya sabéis que últimamente no paro de recalcar que lo único que falta en los bolos en Zaragoza es el público). Pues esta vez fue distinto y se veía la peña disfrutar de los grandes clásicos de metal. El segundo tema, Enter Sandman, ya no dejó a nadie parado, la rompecuellos Seek And Destroy arrancó los primeros cabeceos más serios. Seguimos con Fade To Black, Whisky In The Jar, Wherever I May Roam y From Whom The Bells Tolls, o sea, lo más clásico del repertorio de Metallica. Y para terminar, una sorpresa: Los rockeros van al infierno de Barón Rojo , tocada entre grandes aplausos y con una gran soltura. En total, muy bien los Mañatica, se les veía divertirse con lo que hacen, hicieron disfrutar a la gente y prepararon muy bien el ambiente, dejando el público con ganas de más fiesta y la Sala Z casi llena.







Creo que poca gente estaba preparada para lo que iban a presenciar a continuación… (De hecho, el mismo Alex Koko de Mañatica durante la prueba de sonido me dijo que aunque por supuesto escuchó varios temas de Eveth no esperaba este directo tan potente). Como os he dicho, estuve ocupándome del puesto de merchan, situado a un lado de la sala, por lo cual pude observar perfectamente lo que pasaba entre el público. Y lo que vi me hizo inmensamente feliz…
Mientras los Eveth se concentraban antes de salir al escenario, sonó la intro: En la Gruta del Rey de la Montaña de la Peer Gynt de Edvard Grieg (He de decirlo: si no hubiera conocido a Eveth, con esta intro me hubieran hecho morir de amor y convertirme en su fan incondicional aún antes de escuchar sus temas). Los mallorquines son (esto, ahora ya “eran”) prácticamente desconocidos en Zaragoza, por lo cual las caras del público reflejaban mucha curiosidad: ¿Qué va a pasar aquí?, parecían decir. Pero pocos segundos quedaban para dudar… El grupo saltó al escenario con El Edil de Doncellas y las caras de la peña cambiaron de “A ver…” a “Hostiaaa”. Como si fuera poco la potencia del tema, los chicos llevaban unos detalles en su look que llegaron al corazón de más de un mañico (y, sobre todo, mañica, jeje): unos cachirulos colgando de los cinturones en caso de los guitarristas Sergio y David, atadas en las muñecas en caso de Dito y David y uno adornando la batería de Leo. Volvamos al bolo: turno de Astenia, la incredulidad del público ya se convirtió en seguridad de que vamos a pasar una gran noche de metal y con Las Semillas de Rebelión la fiesta empezó de verdad.

 

Ha vuelto a pasar lo inevitable: Eveth conquistó el público con su entrega, su simpatía, su profesionalidad y este “algo” que sólo tienen unos pocos y que ellos lo tienen de sobra. ¡Es imposible no querer a Eveth, amigos, después de verles en directo! Estoy totalmente convencida que si el grupo volverá a visitar Zaragoza, no seré yo la única que se sabe las letras de sus canciones ¡seremos decenas! (Mientras tanto me quedé sin voz tres días jajaja) Pero seguimos con el conciertazo, porque llega turno de Con Fervor En Tus Pies (fijo que esta vez lo tocaban pensando en el recorrido por la Gran Via ;-), seguido por Esculpido Por Tu Luz y una de mis canciones favoritas de Eveth: Espada De Papel. La gente se acercaba al puesto de merchan, expresando su alegría y agradecimiento por este gran show y comprando los CDs (durante el bolo, colega, fue increíble ver a la gente salir de las primeras filas para comprar el disco, coger un poco de aire y volver a meterse debajo del escenario). Porque sí, amigos, por fin pude presenciar un concierto con el público que baila, salta, canta, grita, con los brazos en alto como Wotan manda y sin que se lo pida nadie. Vivimos una grandísima fiesta de Metal. No encuentro palabras para describir lo que pasaba en Sala Z ¡me hicisteis llorar de felicidad! Y los que estaban a mi lado saben que no exagero.

Y todavía nos quedaba bastante… Con su solo de violín que procedía a Insomnio Dito como siempre dejó a la gente boquiabierta (tuvo más momentos grandiosos por supuesto, su violín más power de España nos emocionó en varias ocasiones). Turno de Sacrificio, el tema quizás más conocido de Eveth, lo cual provocó que al público se le veía aún más cómodo y con más ganas de cantar y los brazos no bajaban ni un segundo. El solo de Leo en la batería levantó pasiones y la fiesta seguía con otro tema del primer disco de la banda: Último Adiós.  En el escenario también se notaba la fiesta, no penséis que los chicos estaban quietos, no, amigos, David no paraba de correr, saltar y subir encima de todo lo “subible”, acompañado en sus hazañas por su tocayo David Sapo y su guitarra, a Sergio se le veía comodísimo (tras superar los nervios durante el debut ante Doro ya se ve con toda la seguridad que es un gran fichaje), Leo como ya he dicho es una bestia en la batería y él solo podría llenar tres escenarios. Llegó el momento muy especial: pudimos escuchar un nuevo tema de Eveth: Torre De Babel. Un señor temazo con un estribillo que invita a cantar y que engancha desde las primeras notas. Personalmente me encanta y no puedo esperar la edición del nuevo disco. La fiesta llegaba a su fin, nos quedaban la Ley del Silencio y, para cerrar, Intocables. Lo que pasó tanto en el escenario como entre el público durante este último tema sólo se puede describir como la auténtica locura. (Si alguien tiene la foto del mástil de la guitarra de David Sapo entre las piernas de David el cantante subido encima de no sé qué cacharro, que me la haga llegar ¡por Dio!). Una vez más me toca decir que no escuchaba lo de “¡Otra, otra!” a pleno pulmón desde hace meses. Y así, entre los aplausos interminables y felicidades que servidora recibía en nombre de la banda de los que compraban los CDs y otros detallitos, acabó uno de los mejores conciertos que presencié durante este año.




                                                    (Fotos: cortesía de Zaragoza Heavy)




Para terminar, como siempre, unos agradecimientos:

Para Eveth y Mañatica por sacar lo mejor de la gente y hacernos disfrutar tanto.

Para todos los que formabais el público tan entregado y los que habéis demostrado que el espíritu del Metal en Zaragoza no está muerto. Gracias, gracias, gracias, y espero volver a veros a todos en los próximos bolos.  

Un agradecimiento especial para Gonzalo Battle por atreverse con un grupo desconocido y por seguir adelante a pesar de las dificultades que surgieron “por el camino”.
Y grandes abrazos para todos los que nos habéis ayudado en la difusión y promoción del concierto: Miguel del programa  Las Cuerdas de Acero de Radio Topo, Vickie de Vivo Rock, Zaragoza Heavy, Marta de Café DPch Rock y todos los amigos de este bloguete por vuestro apoyo en las redes sociales.

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