Crónica: Hamlet + Blind Century + Westpoint TJC en Palma.

¿Sabéis? Siento una debilidad por esas bandas que, aunque no inventen nada, tienen los huevos de salirse de "lo normal" y hacer lo que les sale de dentro. Sin pretender emular ni copiar ni ir detrás de nadie. Por ese motivo, los madrileños Hamlet son una de mis debilidades dentro del panorama nacional. En un momento en el que lo normal en este país era pretender ser el Helloween/Judas Priest/Iron Maiden a la española, hubo algunas bandas que salieron de esa corriente y entre ellas estaban estos madrileños, que se dejaron influenciar por la movida americana de finales de los noventa y acercarse a sonidos como el Hardcore, el Nu Metal y esas cosas. Algo complicado en España y que considero que es muy de admirar.

Y bueno, eso es motivo suficiente como para tener ganas de ver a Molly, Luis Tárrega y compañía en una sala, como dios manda, y no en un festival a la una del mediodía con el sol derritiendo nuestras cabezas. 

Pero antes de los Hamlet tocaba ver a dos bandas de aquí, Westpoint TJC y Blind Century. A ambos ya los había visto alguna vez y me pareció acertado contar con ambos para abrir el show. Los primeros en salir fueron Westpoint. Practicantes de un Hardcore bastante old school, salieron con puntualidad total a las 22:30 y se encontraron con que aún éramos cuatro gatos en la sala, lo cual deslució algo el arranque de su show, pero a medida que iba llegando gente y que sus seguidores iban entrando en calor, ellos también lo hicieron y la cosa fue mejorando. Sonaron bastante bien, con bastante contundencia y cumpliendo con el papel que les tocaba, que era ir empezando a aplastar cabezas para calentar la velada. Basaron su setlist en temas propios como Get it Off, Ahora, Tassotti o CCMB, para terminar tocando dos temas con Rodo Armengol, del grupo local Burning Mustang. Total, un concierto bastante bueno de Westpoint, en el cual mi error fue el no estar algo más familiarizado con las canciones de la banda, cosa que habría hecho disfrutar más de su actuación, pero bueno. Lo importante es que mostraron mucha actitud y sonaron bastante bien.

A continuación iban Blind Century. Tercera vez que los veía y creo que van mejorando a cada actuación. Presentan un Hard Rock de estilo sureño, al que le percibo ciertas influencias de Black Label Society, por ejemplo. Siendo algo más light en cuanto a potencia en comparación con las otras dos bandas (por el estilo), salieron a dar un concierto realmente sobrio y bastante sólido. Con buen sonido, aunque en mi opinión el bajo sonaba algo pasado de volumen, cosa que se fue arreglando a mitad de concierto, pero nada que pudiera estropear su buena actuación. Tocaron temas de su EP "Bad Moon Citizen" como Anxiety, My Limits o Thanks for Nothing y demás otros temas propios como Unsafe, Cash Flow o Rising Rage, con la que terminaron un show más que correcto, con mucha garra y en el que destaco por encima de todo, la labor de Jordi Morey a la guitarra, marcándose unos solos muy currados y bien elaborados. Bien por Blind Century, una banda que siempre mola ver.

Y nada, llegaba la medianoche y era la hora de que salieran los cabezas de cartel. 7 años después de su última visita, los madrileños Hamlet salían a las tablas de Es Gremi dispuestos a dejarse la piel, como de costumbre. Salir con un combo como Limítate, Egoísmo y la enorme Muérdesela, es salir a ganar. La gente entregada desde el principio con esos tres clásicos de la banda, mientras ellos empezaban su recital de saltos y carreras de lado a lado del escenario. Me extraña que Red Bull no sea patrocinador de esta gente, porque deben pimplarse 4 o 5 antes de salir. Virgen santa. Bueno, aparte del combo inicial, tuvimos el primer Wall of Death de la noche para cerrar Muérdesela por todo lo alto. A continuación, Molly nos presentó el motivo por el cual venían, que no era otro que presentar La Ira (entre mis 15 discos de 2015) y así lo hicieron con Lamento (que sonó tremenda), Nadie Más, Ser o No Ser e Irreductibles, algo menos coreadas que los clásicos del grupo, pero con la gente bastate animada, pues la recepción que ha tenido el disco entre la gente ha sido bastante buena. Pequeño regreso al pasado con Vivo en Él, para volver a La Ira y presentarnos los dos singles, Imperfección y Mi Religión.

No había tiempo ni de sacar la cámara para hacer fotos, los directos de Hamlet tienen eso, son frenéticos. Aparte de que es imposible pillarlos quietos para hacerles una mísera foto... si es que no paran quietos, cansan solo de verlos. El locurón total llegó con las primeras notas de un clasicazo como Dementes Cobardes, en la cual casi derrumbamos la sala del subidón. Tremebundo, colega. Las más recientes Deja Vu y Ciudad de Dios dejaron paso a otro de los puntos álgidos de la noche, que llegó de la mano de Denuncio a Dios, mi tema favorito de Hamlet, y que sonó atronadora. A mitad de canción, Molly nos hizo agacharnos a todos para luego romper a saltar mientras él interpretaba el tema metido entre el público. Otra cosa no sé, pero el colega tiene carisma para dar y regalar. Lo sabe y juega con eso, a algunos no les molará, es lo de siempre, pero amigos... sí que mola, me cago en la virgen. La cosa iba avanzando y la banda, en lugar de calmarse, metía aún más cera. Tu Medicina y Un Mundo en Pausa son dos temas con los cuales es imposible quedarse quieto. Que se lo digan a Luis Tárrega, yo alucinaba, colega. Qué manera de saltar y saltar y saltar y saltar y salt... eso.

Llegábamos a los bises, para los cuales se habían reservado los clásicos Imaginé, que sonó bastante potente teniendo en cuenta que en teoría es el tema "tranquilo" de Hamlet, Irracional y, por supuesto, una celebradísima Jodido Facha, que ponía el broche a casi dos frenéticas horas en las que Hamlet habían dado un repaso a su carrera y nos habían presentado La Ira a base de hostias.

Total, una gran velada de metal con dos buenas bandas locales como Westpoint y Blind Century y con una de las bandas gordas del Metal nacional como son Hamlet. Gustarán más o menos, pero Molly y los suyos dieron una lección de cómo se hacen las cosas sobre las tablas y en eso no fallan nunca. Gran forma de empezar el que pinta que va a ser un buen año de conciertos.

Fotos de la mano del enorme José Luis Luna Rocafort, al cual le agradezco muchísimo su colaboración.

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