Crónica: Slayer + Anthrax + Kvelertak @ A Coruña

Gracias a Dios que estoy vivo. Me cago en la puta. Va a ser difícil contaros de pe a pa lo que pasó la noche de Halloween en el Coliseum de A Coruña, teniendo en cuenta que estaba más pendiente de no morir aplastado o apaleado que de lo que pasaba sobre las tablas. Hacía mucho que no lo daba todo en un concierto de este tipo y, joder, qué bien lo pasé. No era para menos, teníamos delante a bandas de un enorme nivel que repartieron cera a base de bien.


A eso de las 19:30 abrían las puertas del Coliseum y pillábamos sitio, tercera fila y en el centro, lo que iba a ser la zona cero, claro. Tipos listos nosotros. Hubo un retraso de media hora en la apertura de puertas, prevista para las siete en punto, cosa que hizo que Kvelertak salieran a las 20:15. Con su vocalista con un peculiar atuendo (una especie de máscara con forma de búho bastante aparatosa y molona de cojones) hacían su aparición los noruegos. Presentan una propuesta fresca y original, bastante interesante como mezclan el black metal con el punk o el hard rock. Salieron a por todas, cañeros, contundentes y con un juego de luces que acompañaba a la perfección al sonido de la banda. Sonido que, la verdad, no fue el mejor. Estaba algo bajo y todos los instrumentos a un volumen parecido, lo cual hizo que sonara ciertamente saturado. Aparte de eso, tuvieron un problema más y es que a partir del tercer o cuarto tema se quedaron sin luz. Seguían tocando, seguían sonando igual, pero la única iluminación que tuvieron los pobres era la linterna con la que el pipa los enfocaba. Ese rato a oscuras deslució algo la actuación de la banda noruega, pese a ello, no se vinieron abajo y siguieron tocando exactamente igual, con huevos y ganas. Bien por ellos, su setlist fue el que vienen tocando a lo largo de la gira, 7 temas, 3 del primer album y 4 del segundo. Cañeros y correctos, consiguieron calentar al público pese a los inconvenientes. Interesante banda a tener en cuenta.

A continuación era el turno de Anthrax. Tercera vez que los veía, estuvieron soberbios en el Sonisphere 2013 y flojetes teloneando a Iron Maiden en 2014. Era la hora de ver cuáles eran los Anthrax reales y sí, evidentemente, eran los del Sonisphere. Anthrax estuvieron aplastantes de principio a fin, empezaron a full con Caught in a Mosh y no hizo falta nada más para que el respetable se volviera loco. Con un Belladona desatado, liderando con fuerza el cotarro, los de Nueva York repartieron ceraca de la buena durante los 9 temas que descargaron. El público estaba de su lado y ellos lo gozaron. Siguieron con Got the Time y, por fin, pude verlos tocar Madhouse, a la tercera fue la vencida y es que Madhouse es mi tema favorito de ellos, por lo que ya tenía ganas de verlos sacarla en directo. Sonó potentísima, como todo el concierto de Anthrax, claro. Antisocial, Fight 'em Til You Can't e Indians fueron las siguientes, Belladona interactuando con la gente (SÍ, SE LA SACÓ FUERTEMENTE) y la banda en lo general muy en forma. Mientras, Jon Dette cumplía sobradamente con su papel de sustituir a un monstruo como Charlie Benante en la batería. March of the S.O.D, una celebradísima y emotiva In The End (como siempre, dedicada a Dio y Dimebag) dejaban paso al apoteósico final con Among the Living. Un show estupendo de Anthrax, demostrando que lo del Sant Jordi del año pasado fue solo un mal día. Se dejaron la recién estrenada Evil Twin en el tintero, pero como que me da igual...


Y finalmente era el turno de los cabezas de cartel, los Slayer de Tom Araya. No venían desde el Resu 2013 que encabezaron y había ganas de verlos. Mi única experiencia con Slayer fue en el Sonisphere 2012 donde se ve que dieron uno de los peores conciertos de su carrera o algo. La cuestión es que en A Coruña arrasaron. Con una puesta en escena muy chula, con la portada de Repentless de fondo y cuatro cruces invertidas que cambiaban continuamente de posición, Slayer salieron a partir cabezas con Repentless. Después Postmortem, Hate Worldwide, Disciple... iban cayendo como si de una lluvia de hachas se tratara, frente a un público entregadísimo, mis moratones dan fe de ello. La banda sobre las tablas va a lo suyo, apenas interactúan (salvo algún breve discurso de Araya en nuestro idioma) y tampoco es que se muevan mucho, si acaso Gary Holt se va moviendo más, Kerry King se dedica a machacar su enorme cuello y Araya nos mira con un putoamismo supremo, seguramente maldiciendo el hecho de no poder cabecear. Pero no les hace falta moverse, ya lo hacemos nosotros con la tralla burra que meten. God Send Death enfrió algo la cosa, pero la calma duró poco ya que luego venía un clasicazo como War Ensemble. When the Stillness Comes (que sigue siendo un coñazo en directo) y Vices cerrarían la representación que tendría el último trabajo de la banda en el setlist. A partir de ahí, la cosa se venía arriba y de hecho hasta mejoró el sonido, algo saturado al principio y que al final sonó fantástico. Mandatory Suicide, Chemical Warfare, Die by the Sword, Black Magic, Hallowed Point, Seasons in the Abyss y Hell Awaits seguidas, colega. Sobrevive a eso si tienes huevos. Clásico tras clásico, nos íbamos acercando al final, faltaron Dead Skin Mask y World Painted Blood dentro del setlist que venían tocando en la gira, no sé si por falta de tiempo o qué, pero de Hell Awaits pasamos a los bises, para los que nos aguardaban, cómo no, South of Heaven, Raining Blood (tema favorito de un servidor) y una brutalísima Angel of Death, con la que el público celebraría su traca final, dándome una paliza de órdago en los mosh pits y cerrarían un show realmente brutal.

Total, una gran noche de Thrash Metal la vivida en A Coruña, dónde dos tótems del género nos deleitaron con un directazo soberbio y además pudimos ver una jóven e interesante banda como Kvelertak, de cuyo directo guard un grato recuerdo pese a los problemas técnicos. Al final, solo me queda dar las gracias a quien sea por haber salido vivo del Coliseum. Grandes Slayer, grandes Anthrax, grandes Kvelertak y grande la gente que se acercó a verlos.

Comentarios

  1. Yo también disfruté mucho del concierto, aunque Slayer me gustaron más cuando los vi en 2011 que esta vez, la verdad. Anthrax me sorprendieron para bien y Kvelertak no estuvieron mal pese a las dificultades técnicas pero creo que les hace falta algo más de "rodaje" para que logren engancharme de todo.

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  2. Acortaron el setList por el que tiro la cerveza, a Tom Araya se le vio enfadado.
    Impresionante sonido.

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  3. Necesito ver a Slayer en directo, me hubiese encantado verlos en un pabellón como este, debe sonar brutal.

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