Crítica: W.A.S.P. - Golgotha

¿Quién nos lo iba a decir, colegas? El puto Blackie Lawless sigue vivo y sus cojones siguen siendo de hormigón armado. Muchos, me incluyo, dábamos a W.A.S.P. por acabados. Una racha de directos en los que Blackie requería de "ayudas", una sensación de abandono total tanto con la banda como de sí mismo y, sí, unos últimos trabajos poco inspirados (aunque el último data de 2009 y aún contiene algún tema digno de llamarse clásico) invitaban a pensar que los pervertidos sexuales estaban en las últimas, pero amigos... dar por muerto a un hijo de mil madres como Blackie Lawless es un gran error.



Ya me sorprendieron gratamente en aquel Rock Fest de Barcelona, donde W.A.S.P. sonaron con huevos y Blackie no sólo no necesitó ayudas, sino que lo bordó completamente dejándome boqueabierto y con una banda bien asentada y compenetrada con él. Además los adelantos me dejaron un gran sabor de boca y una enorme ilusión por ver "de vuelta" a nuestros pervertidos favoritos. Que ojo, a día de hoy queda poco de eso, las letras de Blackie se han vuelto algo más introspectivas, dejando la sexualidad alocada algo más apartada. Así, Golgotha pasó de ser un disco que iba a escuchar por compromiso, a uno de los más esperados en este cargadísimo otoño.

La portada no es gran cosa, aunque la verdad es que W.A.S.P. pocas veces han llamado la atención por sus portadas, las cosas como son. Tampoco es de las peores del grupo, ojo. Y el contenido pues es cojonudo... la cosa abre con Scream, segundo adelanto que nos dejaron y que huele a clásico por los cuatro costados, tema directo y con mucho gancho, empieza bien la cosa. Le sigue Last Runaway que fue el primer single del trabajo. Un corte algo más rollo hard rock melódico. Muy ''AOR'', pero cargado de calidad. A muchos se nos iluminaron los ojos al escuchar un tema tan cojonudo cuando aún no esperábamos nada de los de Lawless. Luego viene Shotgun, un pelotazo y de mis favoritas del redondo. Con un guitarreo brillante al inicio y que a lo largo de su duración me recuerda a los W.A.S.P. macarreros del principio. Temazo cargado de energía, Blackie estará gordito, pero sus huevos están a su mayor nivel.

Hora del relax con la baladita. Y pedazo balada, colega. Miss You es un tema soberbio. Casi 8 minutos de duración y bien cargado de magia, sobre todo con las buenas alternancias en las guitarras de Blackie y Doug Blair, que está que se sale en los solos de todo el disco, pero que lucen sobre todo en este Miss You. A destacar el sentimiento con el que Blackie canta esos "oh god, i miss you...", pelos de punta. Llegamos al ecuador del disco y esto va como la seda, W.A.S.P. han vuelto y, joder, yo lo estoy celebrando. Fallen Under me sabe a poco en comparación con los 4 temazos anteriores. Aún así es un buen tema, intenso y con un ritmo bastante pegadizo. Slaves of the New World Order es otra de las joyas del trabajo, tema que me enamoró desde el principio. Empieza poco a poco, con una marcada línea de bajo y Blackie susurrando sobre las guitarras acústicas para romper con un riff hard rockero de nivelón. Energía a tope, ritmo potente y lo de cada tema, Doug Blair sacándosela en el solo. Muy al estilo de Chainsaw Charlie. Temazo total. Eyes of My Maker y Hero of the World mantienen la cosa a un alto nivel, dos temas al estilo de Fallen Under, que empiezan poco a poco y van ganando fuerza a medida que avanzan hasta dejar paso al tema título. Un épico corte de 7 minutos y medio cargado de melodía y muy melancólico, con un Blackie pidiendo respuestas a Jesús "Yisus i need you now...". Pero lo importante de este tema, una vez más, es la sacada de polla de Doug Blair. Virgen santa, qué tío. Total, un tema enorme, elegante, oscuro y cargado de sentimiento que sirve para cerrar por todo lo alto este GRAN disco.

Total, Blackie Lawless y sus cojones tamaño sandía siguen ahí, nunca des por muerto a un tipo como él, tiene 7 vidas y aún le quedan la mitad. Golgotha es un muy buen album, bien elaborado y en el que lo que más destaca es el soberbio trabajo de Doug Blair en los solos de guitarra, donde se saca la polla como quiere. Si bien es cierto que en algún momento vemos puntitos de "autohomentaje", suelen pasar de puntillas sin ser algo descarado. Este disco ha sido la gran sorpresa del año y, joder, como fan total de Blackie y sus W.A.S.P., me alegro una barbaridad. Ojalá no se quede aquí y la banda resurja definitivamente de sus cenizas, este disco es un gran primer paso para ello. (8'5/10)

Comentarios

Publicar un comentario

Twitter